4-E-T-Marilu Cuevas y Felipe Armas
Marilú Cuevas y Felipe Armas
Previo a la presentación de su obra “Cambio marido usado por Gomero”, accedieron a conversar, brevemente, con el equipo de Naranjo Magazine.
Por Lorena Gomez y David Fuentes (DeEnoc)
Marilú, muy bien vestida y con una figura envidiable, se adelanta a revisar el salón, para ver que todo estuviese dispuesto para la obra. En tanto Felipe, un hombre amable, carismático y alegre, se aventura a conversar con nosotros, con tono curioso ante nuestra presencia. Comienza así una cordial conversación, cada vez más cercana, en la medida en que transcurría el tiempo y nos íbamos conociendo.
Marilú cuevas, una mujer muy observadora, tranquila y divertida, con una amplia experiencia en la formación de actores y en la comedia como actriz y escritora; en compañía de Felipe Armas, quien posee una muy amplia trayectoria en el teatro, cine, televisión y política, comparten no sólo escenario, sino también una visión común sobre el costo del arte.
Para ellos, todas las actividades tienen un costo. Felipe nos cuenta que él vive del espectáculo, “me da una forma de vida que me gusta, es una profesión que me ha permitido ser muchas cosas a la vez… El costo beneficio para mi es altísimo de bueno, soy feliz siendo actor…” Marilú Cuevas, que hasta el momento se mantiene pensativa, interviene diciendo: “Para mí, la vida en general es una escuela. Si una persona decide ser artista, debe verlo como su trabajo y no puede vivir del aire, sino lograr que su arte sea el medio de vida”. ”Ser artista- continúa diciendo - involucra generar las instancias necesarias de trabajo y los recursos económicos para crear en tranquilidad, puesto que no se puede ser creativo si las deudas apremian.”
Al no ser conocido, el trabajo no llega a la puerta, plantean los artistas. Cada cual debe generar las instancias para mostrar su creación. Ante la posibilidad de subsistir y recibir remuneración a través del arte, cuentan que algunos artistas se rehúsan a esto, pensando que la obtención de dinero afecta al desarrollo espiritual que genera la expresión artística. “Ser actor, no es una religión sino un oficio, donde hay una búsqueda permanente de aprendizaje para mostrar un espectáculo”.
Marilú y Felipe están de acuerdo en que, hoy en día, las escuelas de teatro no enseñan a los alumnos a crear instancias de trabajo, y muchos actores se quedan esperando a que los llamen de la televisión. Creen que siendo actores de profesión, van a obtener trabajo, sin que cada cual genere algún movimiento. “Ser actor involucra muchas áreas de dominio, como la administración, una herramienta muy útil para el manejo artístico”. En ese ámbito, cuentan que como actores pueden desenvolverse en muchas áreas, como: teatro para la tercera edad, para niños, teatro clásico, de divertimento, colaboración a empresas (enseñando una visión más empática, en ventas, por ejemplo), etc. Es decir, el actor, ya no solamente se desenvuelve en el teatro sino, que se auto abastece de trabajo en áreas que se han ido ampliando. “Un artista usa actividades rentables para darse a conocer y generar los recursos necesarios para conseguir un fin más depurado”. Como ejemplo, citan a Clint Eastwood, quien, con la compañía Malpaso Productions, realizó una serie de películas que le permitieron generar recursos y hacerse conocido. Desde allí, pasó a la película Breezy, como director. Felipe Armas la recuerda muy bien: “es una de las películas más bellas que he visto, porque me toca muy en lo personal”. Refiriéndose a la experiencia de Clint Eastwood, toma como ejemplo el que haya hecho muchas películas que quizá no eran de su agrado, para generar recursos y pagar su verdadero arte, dirigir.


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